Iglesia Parroquial de San Pedro
Antiguo convento de dominicos mandado construir en el siglo XVI por D. Hugo de Urriés y Dª Greyda de Lanuza. Su portada del siglo XVII imita a un retablo. Tras el incendio sufrido en la Guerra de Independencia, se habilitó como parroquia y se inauguró como tal en 1855. Conserva la imagen románica de Nuestra Señora de Casbas (s. XII), el Cristo de Sayetas, un Museo de Arte Sacro y el panteón de los Urriés, de 1615.
Palacio de los Urriés o de los Marqueses de Ayerbe (s. XV-XVI)
Situado en el centro de la villa, es un magnífico ejemplo de arquitectura palacial renacentista aragonesa, mandado construir por la misma familia que la iglesia de San Pedro. Declarado Monumento Histórico Artístico en 1931 y Bien de Interés Cultural desde 2003. Conserva un reloj de sol del siglo XVII sobre la entrada. Hoy es de propiedad privada.
Torre del Reloj (s. XVIII)
Uno de los emblemas de Ayerbe. Con casi 30 metros de altura, se erigió entre 1798 y 1799 en estilo barroco, en la plaza Baja, junto al antiguo Ayuntamiento y el Palacio de los Marqueses.
Antiguo Ayuntamiento
Construido en 1616 como sede del Concejo municipal y cárcel local, y remodelado entre 1776 y 1777. Funcionó como Ayuntamiento hasta finales del siglo XIX y como cárcel hasta mediados del siglo XX.
Torre de San Pedro (s. XII)
Último resto en pie de la desaparecida Colegiata de San Pedro, demolida en el siglo XIX por amenazar ruina. Declarada monumento arquitectónico-artístico en 1924 y Bien de Interés Cultural desde 2003, destaca el taqueado jaqués de su cara oeste.
Hospital Viejo (s. XII-XVI)
Antiguo 'Hospital de Pobres' dependiente del concejo de la villa. Hoy solo se conserva la zona inferior del muro de fachada y parte del lado meridional, realizados en sillería.
Fábrica de Harinas y Electra de Ayerbe
Antigua harinera muy transformada que conserva su fachada principal de tres alturas, con el piso bajo en sillares y grandes vanos de iluminación cerrados con rejería de forja.
Plazas de Ayerbe
Las plazas Alta y Baja, configuradas a partir de la construcción del palacio de los marqueses de Urriés, han sido durante siglos el centro de la vida social de Ayerbe: ferias, mercados y actos civiles, religiosos y festivos.